sábado, 18 de octubre de 2008

Restauración del Sistema Judicial Argentino

El neoliberalismo, también llamado “fundamentalismo de mercado de los años ´90” ha dejado secuelas graves en la sociedad y, fundamentalmente, una profunda exclusión social.
El avance de este modelo económico y la destrucción del potencial industrial, del potencial productivo, es como casi la irrupción de un autoritarismo. Lamentablemente, nuestro sistema judicial politizado no le ofreció resistencias. Se puede pensar, por ej., como un sistema judicial como el francés que, cuando se instala en gobierno de Vichy, le jura fidelidad a ese gobierno títere.
Acá, por esos años, hubo una in-defención de los principios del Estado de derecho, de principios básicos.
Uno de los principios básicos del Estado de derecho es la IGUALDAD, y, por supuesto, toda esta instalación del fundamentalismo del mercado significó una abierta agresión a dicho principio. Esto fue dando como resultado una estratificación social y a la polarización de la riqueza, a la cual, el sistema judicial argentino no sirvió para contenerlo.
De esto, creo que el cambio más importante que sufrió dicho sistema judicial, es el nuevo sistema de selección de los magistrados, ya que esto va dando al perfil del juez, y lo va haciendo más democrático en su elección.
Pero mucho más queda por hacer a este sistema judicial tan devaluado en su credibilidad por parte de la comunidad. Una de las cosas que hay que mejorar es su tecnificación, en este sentido habrá que fortalecer la formación y el perfeccionamiento técnico y científico de los magistrados. Hay que ofrecerles un centro de documentación, biblioteca, información bibliográfica, información doctrinaria; esto es empezar a poner en marcha una biblioteca del poder judicial que sea útil para toda la nación.
Con todo esto, hay que crear una justicia fuerte de cara al bicentenario; con un control de constitucionalidad no ya débil como el operante en la década del ´90, sino mejor y más fuerte, si bien esto va a requerir una reforma constitucional, sin esto la justicia solo es un acto de buena voluntad.
En cuanto, también habrá que reformular la relación de la justicia como poder del Estado y la distancia que tiene la justicia con la sociedad; este estrecho será muy difícil de acortarla en cuanto no vallamos a una reforma profunda; se requiere cierto cambio de paradigma. Se habla de una justicia reparadora, y, en realidad, la distancia surge porque no hay ninguna sociedad en la cual tengamos una institución judicial que pueda resolver todos los conflictos sociales vistos y por haber.
Gran parte de la conflictividad social que aparece programática en la Ley como justiciable es muy complicada de realizar, es muy costosa. Entonces hay que ir a modelos que sean más prácticos, mucho más rápido, mucho menos formales.
Me parece suficiente pensar en la creación de tribunales vecinales, una justicia de menor cuantía, como cierta forma de arbitraje obligatorio, esto es lo que va a acercar a la justicia, porque es lo que quiere la gente: que se resuelvan los conflictos
Hay que exigir en poder judicial menos partidario que político, con un deber innegable de hacer derecho positivo con los principios generales del derecho, consagrado esto en los artículos 15 y 16 del código civil.
Avanzamos hacia un mundo policéntrico donde habrá que defender incansablemente los derechos humanos, consagrar una ciudadanía mundial… habrá que defender la civilización porque está amenazada la tierra.

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