lunes, 11 de mayo de 2009

Elecciones 2009

Mucho se escucha hablar por estos momentos de las famosas “candidaturas testimoniales”. A escasos 48 días de las elecciones, las listas se cierran, y para sorpresa (o no) de muchos electores y electivos, algunos candidatos a ocupar bancas a diputados o a concejales, son gobernadores o intendentes en ejercicio. Pero, ¿Cómo se entiende esta situación? Totalmente anómala, parecería inconcebible, ¿Por qué un Gobernador de la provincia más rica de la Argentina se postularía a ser diputado nacional? ¿Se aburrido de la tarea administrativa y se decidió por la legislativa? La misma pregunta va para los intendentes pero en el ámbito comunal. Creo que la respuesta no es el cansancio de la tarea administrativa, sino que a esas preguntas se responde con la palabra fraude.
Con esas candidaturas se vulneran muchas cosas. Entre ellas, la voluntad popular, ya que la gente votaría a un candidato que, es prácticamente obvio, no asumiría en el cargo electo. Se desconoce la voluntad anterior del pueblo, ya que estos políticos, ejerciendo un cargo, se postulan a otro sin haber terminado su mandato. Ahora, yo me pregunto, ¿y la forma representativa de nuestro gobierno? ¿Dónde queda? Sería bueno recordarle a estos señores del poder que nuestra Carta Magna, en su artículo uno (véase la importancia de este principio) adopta la forma representativa de gobierno. Esta adopción es más que un decir. Se busca que los elegidos por el sufragio popular ocupen los cargos públicos para los cuales fueron seleccionados. Que representen en el congreso o los consejos deliberantes (siendo estas elecciones legislativas) las ideas que han pregonado durante toda su campaña. Las candidaturas ficticias que estamos viendo, deben ser declaradas inconstitucionales insanablemente.
Otro principio bastardeado por esas candidaturas es el Republicano. Por este se establece la periodicidad de los mandatos, la libre elección popular -que obviamente se ve menoscabada por la confusión que generan estas postulaciones de funcionarios en ejercicio del poder-, el PRINCIPIO REPRESENTATIVO, DEMOCRATICO, entre otros muchos más.
Las impugnaciones a las listas que presento el prestigioso constitucionalista, Gil Lavedra, son correctas desde cualquier punto de vista, defendiendo los principios constitucionales. Esperemos que el poder jurisdiccional demuestre su independencia y declare impugnada esas candidaturas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ahora, pregunto, por qué no van más allá y presentan como candidatos testimoniales a Perón, Eva Duarte, Balbín o Alfonsín, si tampoco van a asumir en caso de ganar??? je GNF