domingo, 30 de agosto de 2009

¿Despenalización de las drogas?

Si hubo un tema que sacudió a la opinión pública esta semana, como hace mucho no se veía, fue el llamado caso Arriola, que es un nuevo fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Este caso marcó una nueva jurisprudencia en el alto tribunal. El hecho en concreto narra el caso de 5 jóvenes rosarinos mayores de edad, que tenían en sus pantalones pequeñas cantidades de marihuana para uso personal y que no implicaban un peligro para terceros ni hacían ostentación a las drogas. La corte dijo que estos jóvenes no pueden ser penalizados y sometidos a un proceso judicial porque ello implicaría invadir su esfera de intimidad, protegida en el artículo 19 de la Constitución Nacional.
La Corte entonces declaró inconstitucional el artículo 14 párrafo segundo de la ley de 23737, mejor conocida como ley de estupefacientes, que dice “La pena será de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal”.
Si bien los jueces tienen independencia de criterio, existe una obligación moral de acatar la jurisprudencia sentada por el máximo tribunal jurídico de la nación, salvo que un juez tenga mejores argumentos.
Pero es de menester importancia aclarar los términos del fallo. Nuestro sistema judicial no puede derogar leyes. Lo que hace es declarar ilegal o inconstitucional una norma, exhortando a que el poder legislativo tome cartas en el asunto y reemplace la norma que se contradice con otra de mayor jerarquía. Entonces, el consumo de estupefacientes para consumo personal ¿ha dejado de ser delito? ¿Por qué se habla de despenalización?
La realidad es que, si alguien es descubierto por la policía mañana en la vía pública con apenas un cigarrillo de marihuana seguramente será detenido como ocurría hasta ahora, hasta que un juez resuelva su situación. Por más que la Corte haya declarado inconstitucional el artículo 14 de la ley 23737, la norma sigue vigente hasta que el Congreso de la Nación (que es a quien le corresponde la sanción de leyes penales) no apruebe una nueva norma que deje sin efecto ese artículo de la ley.
Pero hay varias incógnitas que ha dejado el fallo. La norma declarada inconstitucional habla de estupefacientes (no solo de marihuana) y por eso, serán los jueces de primera instancia los que deberán determinar qué cantidades de cocaína o paco son para consumo personal.
El fallo no hablita a fumar en lugares públicos, ya que solo se habla de ámbito privado.
Los magistrados de la Corte exhortaron a los poderes públicos a combatir el narcotráfico y a adoptar medidas sanitarias preventivas, apuntadas especialmente a los sectores más vulnerables, especialmente, a los más jóvenes (parece ser una sutil forma de referirse al paco).
Pareciera que el fallo, jurídicamente, es muy bueno. Ahora queda ver como afectara a la realidad de nuestra república. A mi humilde parecer, la sociedad Argentina no está preparada para una situación como la planteada en el caso. Sin olvidarnos de que mediante una resolución así, estamos ayudando a fomentar el individualismo de la sociedad.
¿Qué opinan?

1 comentario:

sebastian benitez dijo...

Dani: este es un tema que reza un conflicto muy agudo; donde todos quieren tener el titulo de moralista.
Creo de mucha importancia tener un conociminedo acabado sobre el fallo para poder emitir una opinion de la cual uno se haga plenamente responsable.
Primeramente hay que enseñarles a los medios de comunicaciòn que no se trata de despenalizaciòn, si no, de la desincriminación parcial del consumo de marihuana, limitándolo al ámbito privado y siempre y cuando no participen de tal uso menores de edad.(agrego que es una lastima tener esta clase de formadores de opiniones).
Es de gran importancia saber que el fallo refiere exclisvamente a lo prescripto por el articulo 19 de nuestra C.N. De igual manera no se puede dejar de mencionar que esta es la primera etapa de un compromiso de clara formulaciòn, para mayor entendimiento para todas las partes interesadas que deben asumir los poderes restantes.